INT. apartamento de juan noche
MARIANO, 30 años, un poco gordo, entra a su departamento después de un largo día de trabajo y deja las llaves en un cenicero a la entrada. Su vivienda es sólo un cuarto con un pequeño baño y una cama, hay un montón de ropa echa puño sobre ella. Un frigobar que a la vez sirve de buró se encuentra al lado de la cama mientras que al otro lado sobre una mesa tiene una parrilla eléctrica.
Mariano se quita la ropa y se recuesta en la cama. Prende un viejo televisor y ve el primer canal en el que se encendió este. Su mirada se pierde en el programa, sin embargo, su expresión no cambia: una cara que casi se podría tomar por ira. Su respiración se agita.
EXT. PATIO DE VECINDAD MAÑANA
Mariano sale de su cuarto y baja las escaleras hacia el patio, en su camino encuentra a un niño quién se encuentra jugando con su pelota, se detiene un momento a verlo jugar, con la misma expresión que tenía la noche anterior mientras veía la tele. Después de un rato, CARMELA, una señora de 35 años que se encontraba en la puerta de su cuarto se acerca al lado de Mariano.
CARMELA
Ayer era un pequeñito jugando con una caja de cartón. (suspira) Hoy se la pasa pidiéndome juguetes y más juguetes. (voltea a mirar a Juan)¿Usted es el granadero verdad?
MARIANO
Si.
CARMELA
Pues espero usted sea de los civilizados, porque luego hay unos que... ah jijo!
Mariano sólo suspira irónicamente. Después camina hacia la salida de la vecindad.
CARMELA
(gritando)
Pero no se lo tome a mal.
INT. AGRUPAMIENTO DE GRANADEROS MAÑANA
Mariano llega a su sede de trabajo, deja su mochila y abre su locker de donde saca su uniforme de trabajo. Después va a la junta diaria con el teniente donde todos sus compañeros de trabajo van llegando.
El teniente entra al salón de juntas, después todos los demás.
teniente
Señores, este parece ser un viernes tranquilo: no tenemos marchas anunciadas y parece que estaremos aquí todo el día a menos que a algún ambulante se le ocurra madrearse con otro. La mala noticia es que si no salimos por el día, tendré que elegir a una mitad de ustedes para el operativo nocturno. Hoy tenemos noche de antro y los del turno de la noche están en huelga. Chance y nos hallemos a alguno de ellos en el lugar, (ríe) vamos a Zona.
La junta sigue, Mariano escucha lo que el teniente dice pero gradualmente va abstrayéndose. Termina por tener la mirada perdida, con la misma expresión de antes, y por ni siquiera oir sonido alguno de las palabras del teniente. En una toma subjetiva observamos que los compañeros de Mariano hacen preguntas pero no escuchamos qué es lo que dicen. Luego la junta termina y todos se paran de su asiento.
Dos granaderos se le quedan viendo a Mariano percatándose que él se encuentra perdido en sus pensamientos.
granadero 1
¿Qué pedo? ¿Le decimos?
GRANADERO 2
Pues si, ¿no? Si no se la va a pasar todo el día aquí hueveando.
Después de unos instantes se deciden a decirle. GRANADERO 1 le da unos golpes en el hombro para que reaccione.
GRANADERO 1
Mariano!
Mariano voltea a verlo, instantáneamente toma el brazo de su compañero y lo aprieta. La expresión de Granadero 1 cambia a mucha más seriedad.
GRANADERO 1
Ya acabó la junta.
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